lunes, 6 de agosto de 2012

MI MADRE ME PREDICA...

Hoy he visitado tres casas.  El protocolo consiste en presentarnos y hacerles una encuesta para conocer los miembros que habitan en cada casa, y otros datos que pueden ser útiles, como edades, enfermedades frecuentes y necesidades energéticas.
Construcción típica

El entrevistado siempre es el hombre de la casa.  De entrada que tienen que hacer un esfuerzo para recordar los nombres de todos los miembros, y especialmente las fechas de nacimiento.  Tampoco es muy extraño teniendo en cuenta que la media familiar son 15 personas.
Las enfermedades más comunes que reseñan son en todos casos las mismas: malaria, lombrices intestinales, tiña, infecciones varias, conjuntivitis y diaréas.
Los mayores se quejan de dolores en piernas y caderas, sobre todo las mujeres. Pero es normal a cierta edad, y teniendo en cuenta lo muchísimo que trabajan.


Unas de mis "ayudantas"

Posteriormente les explico las características de su futura instalación fotovoltáica: alimentará un punto de luz y una toma de corriente en cada una de las habitaciones, y un punto de luz en el resto de dependencias.

Las residencias familiares se llaman concesiones.  Una concesión, consiste habitualmente  en un edificio más grande, en el que solamente hay dormitorios y está fabricado con bloque o cemento, y varias chozas pequeñas que pueden ser habitaciones individuales, cocina, almacén, etc… Todo ello en torno a un patio, en el que suele haber un árbol, que es el centro de la vida familiar.


Reunión familiar

Los aseos en su mayor parte son abiertos, y consisten solamente en un pequeño biombo.  Excepcionalmente, son cerrados y disponen en un turco, y un desagüe en el suelo para el aseo.  Lo de la ducha es un sueño.

Los animales están también en la concesión.  En el mejor de los casos encerrados y separados de los humanos.  En el peor, sueltos por los patios haciendo sus necesidades en el mismo sitio en el que juegan los niños descalzos y a veces desnudos, mientras sus padres están en el campo y las madres haciendo mil cosas a la vez.
Otros miembros de la familia

Levanto plano de cada concesión fijándome en todos estos detalles.  Mientras lo hago, pienso que, a su manera y con sus medios son como nosotros.  Hay gente ordenada, desordenada, limpia, menos limpia, detallista y desastrosa.

Probablemente, si a Ndokh hubieran venido nuestras abuelas, en lugar de nosotros, no se extrañarían de tantas cosas.  Pero de lo que no hay ninguna duda es de que tenemos que mentalizarlos de que la mayor parte de sus problemas provienen de la falta de higiene.


-"Hay que potabilizar el agua con lejía, lavarse las manos ántes de comer y después de ir al baño, no dejar a los niños que jueguen donde están los animales, tirar toda la basura en el mismo sitio y quemarla periódicamente".  

Mientras Gnylane y Latyr les van soltando este “Sermón” aparecen dos niños jugando con unas gomas blancas.  –Parecen ¿globos? Decimos sorprendidos…

Casi acertamos: son los dedos de los guantes de latex que Gnylane había desechado, y tirado a la basura, después de hacer una cura.

Nos desesperamos un poco pensando que mentalizarlos va a ser una labor titánica, y que aquí hace falta algo más que buena voluntad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario